jueves, 5 de diciembre de 2013

Que conste que lo intento



No sabes lo mucho
que me esfuerzo
en intentar imaginar
que no estás con
este novio tuyo de ahora

Que estás soltera
que duermes sola,
que vas al cine con esas amigas,
que te decían que yo era poco
poquísimo
para ti.

Te imagino las noches
después del trabajo,
después del gimnasio
y la cena
y el sofá
y tu gato enfermo
y mi parte de la cama

siempre fría.

No sabes lo mucho
que me digo
que tu día a día
tiene una puerta
o una ventana
por la que un día
pueda meterme de nuevo
en esa vida
que sigue sin mi

como una vía sigue
a pesar
del tren descarrilado
hacia el mismo destino,
pero sin motivo.

Yo te imagino
sin él
porque me duele
la vista si alguna vez
te sueño.

Es verdad que
el hecho de
que tu novio de ahora
pase por delante
de mi trabajo
y me mire
y me sonría
no ayuda, es cierto.

Pero no sabe que yo
sé cerrar los ojos
y apretarlos mucho
hasta que veo brillar
manchas de colores
sobre una oscuridad
casi negra

Pero cuando trabajo
si los cierro
mientras él pasa por delante
y me mira
y me sonríe,
claro,
me tropiezo
contigo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario